Escena de la película “El lápiz del carpintero” que últimamente se me viene mucho a la mente cuando leo ciertas cosas en la prensa. Como se volviéramos a esto.
Nada ocurre por casualidad. Ni la impávida luz que se filtra tímidamente por las rendijas de tu ventana ni la nube que por un mísero instante pende del cielo sombreando tu lecho, nada, ni siquiera eso, se debe al azar
“Los crímenes del número primo” - Reyes Calderón Cuadrado.
PD: Ves, con un libro que empieza así en el prólogo, solo puedo llevarme bien.
Mientras está vivo, el amor está siempre al borde de la derrota. Disuelve su pasado a medida que avanza, no deja tras de sí trincheras fortificadas a los que podría replegarse para buscar refugios en caso de necesidad. Y no se sabe qué le espera ni qué puede depararle el futuro. Nunca adquiere la confianza suficiente para dispersar las nubes y apaciguar la ansiedad. El amor es un préstamo hipotecario a cuenta de un futuro incierto e inescrutable
La vecina de la hora de la siesta animando ella sola a vete a saber quienes dando palmas. Ha sido como tenerla sentada al lado en el sofá, de los gritos que pegaba
En chino, la palabra “oportunidad” y “problema” comparten el mismo símbolo. Lo acabo de leer
Chorradas que piensas mientras miras al limbo
Estaba pensando que no sólo no me gusta leer descripciones (a veces las paso en lectura diagonal en los libros) sino que tampoco me gusta hacerlas.
En ese momento de cosas chorras que se te ocurren en verano he pensado hacer el ejercicio de escribir descripciones, cosas sencillas, sólo para practicar y he cogido una de mis libretas y, mira tu, me he encontrado una descripción que debí escribir hace tiempo porque no recuerdo cuando. He conseguido interpretar mi ilegible letra y dice así:
”(…) ¿adelantas esos pies o sigues su estela?. Bajos de pantalones destrozados que se arrastran torturados por las baldosas. Canillas de pantalones mojadas hasta las corvas por el agua absorbida por la tela. Chanclas de verano a 10 grados. Zapatos de tacón de aguja que retan al equilibrio, rejas de metro que son trampas para esos tacones. Calcetines blancos en zapatos mocasines… (…)”
Así que he llegado a la conclusión de que, mi poca capacidad de descripción, abarca de rodillas para abajo :P
Siempre lees en algún sitio…
Lo que tu no eres capaz de expresar de manera tan sencilla: “(…) y sintió ese dolor desarraigado que siempre sentía en hoteles y habitaciones de invitados, la insignificancia de la vida de uno cuando se quitan los accesorios”


